Santo Domingo.– Dos integrantes de la Comisión para la Transformación y Profesionalización de la Policía Nacional, creada por el presidente Luis Abinader, aseguraron que la mayoría de las recomendaciones contenidas en el informe entregado al mandatario nunca fueron implementadas.
Se trata de Manuel María Mercedes y el reverendo Fidel Lorenzo Merán, quienes afirmaron que una de las principales sugerencias era realizar, durante el primer año de ejecución de la reforma, una evaluación de desempeño que abarcara desde el director general de la Policía hasta los agentes alistados.
Según explicaron, esa evaluación debía estar a cargo de una institución independiente de la Policía Nacional, pero nunca se llevó a cabo.
Lorenzo Merán, presidente de la Fundación Equidad y Justicia Social, recordó que entre las propuestas figuraba la contratación de un organismo externo especializado, similar al modelo utilizado por el Mossad de Israel para determinados procesos de evaluación institucional.
Entrevistados por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, que se transmite cada domingo por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya para Estados Unidos, ambos coincidieron en que la mayor parte de las recomendaciones «cayeron en el vacío».
Asimismo, sostuvieron que durante los trabajos de la comisión los altos mandos policiales aparentaban respaldar la reforma, pero nunca reconocían las debilidades de la institución. Incluso, afirmaron que cuando especialistas internacionales eran contratados para impartir seminarios, algunos oficiales pretendían convertirse en instructores de esos expertos.
«Cuando el reverendo Fidel Lorenzo habla de evaluación, lo que nosotros sugerimos fue una depuración de arriba hacia abajo, y eso nunca se hizo. Los resultados están ahí», expresó Manuel María Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Mercedes recordó además que la comisión recomendó unificar la formación policial.
«Cuestionamos que existieran cerca de 200 escuelas de formación. Cada grupo tenía la suya. Por eso planteamos crear un centro moderno de capacitación, pero finalmente se habilitó una instalación en Río San Juan, en una zona apartada, lejos de un lugar céntrico donde pudiera supervisarse adecuadamente», indicó.
El defensor de los derechos humanos también cuestionó que, mientras se habla de una reforma policial, cerca de 600 personas —en su mayoría jóvenes— hayan muerto a manos de agentes en los denominados «intercambios de disparos», los cuales calificó como ejecuciones extrajudiciales.
«El esfuerzo de la comisión terminó quedándose en teoría. La esperanza que generó el anuncio de la reforma se apagó porque nuestras recomendaciones nunca fueron implementadas», afirmó.
Mercedes criticó además que, pese a las reuniones semanales que encabeza el presidente Abinader en el Palacio de la Policía para dar seguimiento a la seguridad ciudadana y la reforma institucional, los resultados esperados no se reflejan en la realidad.
«Hoy la sociedad dominicana vive indignada por la brutalidad policial, las ejecuciones y el deterioro institucional. Ese es el verdadero problema», sostuvo.
Consideran un error que el presidente encabece personalmente la reforma
Manuel María Mercedes y Fidel Lorenzo Merán coincidieron en que constituye un error que el presidente Luis Abinader dirija personalmente el proceso de reforma policial.
Lorenzo Merán, expresidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), afirmó que al asumir de manera directa las reuniones de la Fuerza de Tarea cada lunes en el Palacio de la Policía, el mandatario termina asumiendo también toda la responsabilidad política por los resultados.
«¿Fuerza de tarea con quiénes? Con los mismos que se han negado a aplicar las recomendaciones de una comisión independiente integrada por representantes de la sociedad civil, las iglesias, los comunicadores y el sector empresarial», cuestionó.
Añadió que cuando un líder debe intervenir personalmente en un proceso es porque ya no cuenta con funcionarios capaces de ejecutar las tareas encomendadas.
«Después que el presidente va personalmente, ya no queda a quién enviar. Eso puede interpretarse como un fracaso de esa iniciativa», expresó.
Por su parte, Mercedes sostuvo que el mandatario ha quedado «atrapado» en el proceso y que la falta de resultados ha afectado su credibilidad.
También criticó que la formación de los nuevos agentes continúe en manos de oficiales que, según afirmó, son los mismos que incurren en violaciones de derechos humanos.
Afirman que cambiar funcionarios o modificar la ley no resolverá la crisis
Los exintegrantes de la comisión aseguraron que la crisis de la Policía Nacional no se resolverá con la destitución de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ni del director general de la institución, mayor general Andrés Cruz Cruz, tampoco mediante una modificación de la Ley Orgánica de la Policía Nacional.
Fidel Lorenzo sostuvo que durante los últimos años han pasado varios ministros y directores policiales sin que se produzcan cambios estructurales.
«La fiebre no está en la sábana. Ojalá la reforma a la ley no sea una cortina de humo para desviar la atención de los problemas que enfrenta la Policía. La legislación vigente ni siquiera se ha cumplido», manifestó.
En tanto, Manuel María Mercedes calificó como una «vergüenza» la rapidez con que el Senado aprobó las modificaciones a la legislación policial.
Recordó que la institución ha tenido numerosos directores sin que ello haya significado mejoras sustanciales.
«El problema no es cambiar un director o un ministro. Ya hemos probado con distintas personas y con distintos gobiernos, y los problemas siguen siendo los mismos», afirmó.
Respecto a la reforma legal, Mercedes cuestionó que se aprobaran más de 300 artículos en un solo día y sin un proceso amplio de consulta.
«Aprovechar la indignación de la población para aprobar una reforma que estaba engavetada, sin consenso, solo producirá más de lo mismo», concluyó.

