Santo Domingo.- República Dominicana es el tercer país con los precios de combustibles más elevados en el bloque regional de Centroamérica, con un costo de US$ 5.08 (305.10 pesos) para la gasolina premium y US$ 4.78 (287.50 pesos) para la regular. El país solo es superado por Belice y Costa Rica
El recrudecimiento del conflicto en Irán y las amenazas logísticas en el Estrecho de Ormuz han disparado la cotización del crudo a niveles históricos.
En el mercado local, este impacto se tradujo durante marzo en un aumento acumulado de RD$ 15.00 por galón en ambos tipos de gasolina, situando a la premium por encima de la barrera de los RD$ 300.00.
Comparativa Regional de gasolina
Al realizar el balance en dólares estadounidenses por galón, el panorama sitúa a Belice liderando la región con un precio prohibitivo de US$ 6.88 (aprox. RD$ 413.48). Le sigue Costa Rica, con US$ 5.11.
República Dominicana ocupa el tercer puesto con US$ 5.08. En contraste, los consumidores en El Salvador y Panamá disfrutan de los precios más competitivos, con costos que oscilan entre los US$ 4.29 y US$ 4.33 para la gasolina de mayor octanaje.
Subsidios y Estabilidad
A pesar de la posición en el ranking, especialistas señalan que el incremento pudo ser más drástico. El Gobierno dominicano ha destinado más de RD$ 1,700 millones semanales en subsidios extraordinarios para frenar un alza que, sin la intervención estatal, habría superado los RD$ 40.00 por galón debido a que el petróleo ha rozado los US$ 120 por barril.

El promedio regional de la gasolina premium se sitúa actualmente en US$ 5.05, lo que coloca a la República Dominicana apenas 3 centavos de dólar por encima del promedio del istmo.
Sin embargo, la brecha con los países más baratos de la región sigue siendo de casi RD$ 50.00 por galón, lo que mantiene la presión sobre el costo de transporte y la canasta básica familiar.
Medidas
Ante la escalada del conflicto en Medio Oriente que involucra a Irán, el Gobierno dominicano ha activado un plan de contingencia multidimensional para mitigar los efectos económicos negativos, especialmente en el sector energético.
La administración del presidente Luis Abinader ha enfatizado que, al ser un país que importa el 100% de sus hidrocarburos, la estabilidad interna depende directamente de la capacidad del Estado para absorber los choques externos.
Una de las medidas centrales ha sido la congelación de los precios de los combustibles de mayor demanda popular, como el Gas Licuado de Petróleo (GLP), la Gasolina Regular y el Gasoil.
Para sostener estos precios sin variaciones, el Poder Ejecutivo dice que ha destinado subsidios extraordinarios que, en periodos críticos de este 2026, han superado los RD$1,600 millones semanales.
Para financiar estas ayudas, el Gobierno anunció una reasignación presupuestaria de aproximadamente RD$10,000 millones. Estos fondos han sido identificados mediante la reorganización del gasto corriente y el ajuste de partidas no esenciales en diversas instituciones del Estado.
Las autoridades han intensificado el llamado a la población para adoptar medidas de ahorro energético y austeridad.
Como medida de austeridad extrema, el Gobierno de Luis Abinader suspendió actividades de alto costo, como el desfile militar del 30 de marzo.
El mandatario advirtió que el país enfrenta un escenario global adverso que podría requerir ajustes adicionales si el barril de petróleo continúa su tendencia alcista hacia los US$120 o US$150.
Se contempla, además, el impulso de fuentes de energía renovable como una estrategia de seguridad nacional a largo plazo para reducir la dependencia de la región en conflicto.

