Santo Domingo.-El ex procurador general de la República y aspirante a la nominación presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Domínguez Brito, aseguró que para que un miembro de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas logre un ascenso o ser enviado a dirigir una dotación tiene que pagar por ello.
Domínguez Brito, quien ha ocupado en 2 oportunidades la Procuraduría General de la República cuestionó que esos ascensos no se logren «en base al esfuerzo y la su esfuerzo y dedicación».
«No voy a decir que ahora es así, pero ha sido una tradición; los ascensos policiales e inclusive en el Ministerio de Defensa son por pagas; son cosas que resultan inadmisibles», precisó el alto dirigente del PLD.
«Le dicen, tú me das tanto y yo te asciendo. Eso ha sido común en la Policía”, indicó el el ex fiscal del distrito Nacional, durante una entrevista en el programa D´Agenda.
Domínguez Brito dijo que eso genera mucho dinero, “o sea, aquí hay un punto que nosotros siempre discutíamos», precisó.
“El dinero que tiene que dar el jefe de un destacamento donde se generan recursos y tiene que subirlos a los jefes policiales», agregó.
Se refirió a las «guerras permanentes que teníamos con los comandantes policiales de puestos en la cárcel de la Victoria. Eran eran guerras porque tenían que subir dinero a sus jefes. Todo ese tipo de cosas era una cultura que uno la veía diario y trataba de combatirlas”, reveló Domínguez Brito.
Dijo que en caso de llegar a la presidencia de la República comenzaría a romper ese esquema y, si tiene que empezar de cero, lo va a hacer, porque una policía sin sentido del honor, sin mística, que no tenga el orgullo de hacer lo correcto, no tiene sentido en ningún país del mundo.
El dirigente político calificó la reforma policial que implementa el gobierno, como frívola y vacía emprendida por el Gobierno y aseguró que «lo único novedoso que tiene es el uniforme, en cuya adquisición probablemente alguien se ganó una buena comisión».
Insistió en que dicha reforma no es más que pura retórica con muchas palabras, pero en el fondo no es nada, porque quienes están trabajando en ellas a lo mejor no saben que quienes dirigen esa institución siempre dicen a todo que sí, pero hacen lo contrario.

