Santo Domingo.– En un gesto de profunda empatía y fraternidad de los pueblos, la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) expresó este martes su cercanía espiritual y solidaridad con el pueblo de Colombia, tras el devastador terremoto de 7.4 grados que tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Mediante un comunicado dirigido a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, los obispos dominicanos manifestaron su cercanía con las familias afectadas por la pérdida de seres queridos, así como con los heridos, desplazados y quienes buscan a sus parientes desaparecidos.
«Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro siempre a punto en la angustia», señala el documento al citar las Sagradas Escrituras, al tiempo que resalta que la fe y la solidaridad constituyen soporte ante la adversidad.
Como parte de su respaldo, la Iglesia dominicana puso a disposición sus organismos, encabezados por la Comisión Nacional de Pastoral Social Cáritas Dominicana, para colaborar con el acompañamiento a las comunidades afectadas.
El comunicado está firmado por monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís y presidente de la CED, y por monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de Santo Domingo y secretario general.
También incluye una plegaria por los rescatistas, el personal de salud, las autoridades y voluntarios que trabajan en las labores de auxilio y reconstrucción en la zona afectada.

