Santo Domingo.- Con el inicio del verano y el incremento de las temperaturas, miles de hogares dominicanos comienzan a depender cada vez más del aire acondicionado para mantener espacios frescos y confortables.
Sin embargo, este aumento en el uso de sistemas de climatización también suele reflejarse en las facturas eléctricas, una situación que preocupa a muchas familias durante la temporada más calurosa del año.
Aunque el aire acondicionado es señalado con frecuencia como uno de los principales responsables del consumo energético residencial, especialistas afirman que el gasto eléctrico está estrechamente relacionado con los hábitos de uso y el conocimiento que tienen los usuarios sobre el funcionamiento de estos equipos.
“Muchas personas ven el monto final de la factura, pero no necesariamente entienden qué equipos están consumiendo más energía o qué hábitos están modificando ese comportamiento”, explicó Jeskel Cedeño, Key Account Manager de Aires Acondicionados Residenciales de LG Electronics.
En países de clima cálido como República Dominicana, el aire acondicionado puede representar una parte importante del consumo energético del hogar, especialmente durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas y la humedad obligan a mantener estos equipos encendidos durante más tiempo.
No obstante, Cedeño señala que el consumo no depende únicamente de la cantidad de horas de uso. Factores como la temperatura seleccionada, la ventilación de la vivienda, la exposición solar de las habitaciones, el mantenimiento del equipo y las rutinas diarias de los residentes tienen un impacto directo en la eficiencia energética.
Añadió que entre los errores más comunes figura configurar temperaturas excesivamente bajas con la intención de enfriar más rápido una habitación.
“En realidad, el sistema continuará funcionando hasta alcanzar la temperatura programada, prolongando el trabajo del compresor y aumentando el consumo de energía”, puntualizó.
Asimismo, aspectos aparentemente simples pueden generar diferencias significativas en la factura eléctrica.
Los filtros sucios reducen el flujo de aire y obligan al equipo a trabajar con mayor intensidad; las puertas y ventanas abiertas permiten la pérdida constante del aire frío; mientras que los espacios con alta exposición solar requieren un esfuerzo adicional para mantener una temperatura confortable.
Los cambios en la dinámica familiar también pueden influir. Permanecer más horas en casa, incorporar nuevos electrodomésticos o aumentar el uso nocturno del aire acondicionado son factores que modifican el consumo mensual.
Ante esta realidad, cada vez más consumidores buscan herramientas que les permitan monitorear y comprender mejor cómo utilizan la energía dentro de sus hogares. La tendencia apunta hacia sistemas de gestión energética que ofrecen información en tiempo real y ayudan a establecer objetivos de consumo.
“Hoy el consumidor busca información más clara y herramientas que le permitan entender qué ocurre dentro de su hogar. La conversación ya no gira únicamente alrededor del confort, sino también alrededor del control y la comprensión del consumo energético”, agregó Maria José Cáceres, Product Manager Regional de Aires Acondicionados Residenciales de LG Electronics.
Los especialistas coinciden en que, ante una temporada de verano que promete altas temperaturas en gran parte de la región, la clave no está en renunciar al confort, sino en aprender a utilizar los equipos de manera eficiente.
Mantener los filtros limpios, evitar fugas de aire, seleccionar temperaturas adecuadas y monitorear los hábitos de consumo pueden contribuir significativamente a optimizar el uso de energía sin sacrificar el bienestar dentro del hogar.
Con la climatización residencial ganando cada vez más protagonismo en América Latina, la educación sobre el consumo energético se perfila como una herramienta fundamental para que los hogares puedan enfrentar el verano con mayor control sobre sus gastos y un uso más responsable de la electricidad.

