Santo Domingo, RD.- Ni el empleo formal, ni vivir en pleno centro urbano, ni intentar poner comida saludable en la mesa son garantías de tranquilidad. En el Gran Santo Domingo, la clase media baja sobrevive acorralada, atrapada en un cerco de facturas en constante expansión, donde cada mes la estabilidad financiera se transforma en un sofocante ejercicio de supervivencia.
Según los datos oficiales del Banco Central de la República Dominicana, el costo promedio de la canasta familiar del tercer quintil alcanzó los RD$ 45,296.50 al cierre de mayo de 2026. Este estrato refleja de forma contundente la brecha entre el consumo y el ingreso real.
Mientras que la canasta básica promedio ronda los RD$49,268.36 en la Región Ozama, que abarca el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, sobrepasa los RD$ 56,658.37. Esta diferencia evidencia la fuerte presión económica que enfrentan tanto las familias como las empresas para operar y residir en la zona metropolitana.
A diferencia de las familias de escasos recursos, cuya subsistencia depende del menú más elemental, los hogares de ingresos medios buscan integrar proteínas de mayor calidad, frutas y lácteos. Sin embargo, la inflación alimentaria acumulada erosiona rápidamente el presupuesto diario de estos núcleos urbanos.
La canasta que ahoga a la clase media
Para una vivienda de cinco miembros conformada por los padres, dos escolares y un lactante de ocho meses, cubrir tres comidas completas exige un gran desembolso. Garantizar variedad y valor nutricional implica destinar fondos significativos cada día exclusivamente a la mesa.
El presupuesto matutino de esta familia incluye víveres frescos, huevos, queso, embutidos de primera calidad, leche entera, pan y café. Un desayuno completo para los cinco integrantes requiere al menos RD$400.00 diarios, marcando el inicio de un abultado gasto diario.
El almuerzo demanda la mayor partida económica de la jornada. La compra de arroz de primera, carne de res o pechuga de pollo, habichuelas, ensalada verde, aguacate y sazones frescos eleva el costo de esta comida a unos RD$850.00 en los colmados o supermercados.
Para la cena, la combinación de víveres como yuca o plátanos con acompañamientos cárnicos y derivados lácteos suma alrededor de RD$550.00. Así, el gasto alimentario diario sobrepasa con facilidad los RD$1,800.00, sin incluir el agua embotellada ni la energía eléctrica.
En Santo Domingo, la canasta básica quincenal incluye arroz, habichuelas roja, blanca, negra y guandules. Plátanos verdes, yuca, yautía y pan. Entre las proteínas destacan pollo, huevos, salami y queso de freír, complementados con aceite, leche, café y sazones como ajo, cebolla y ají para el diario vivir.

