SANTO DOMINGO, República Dominicana. 6 de octubre.– La Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (CONFENAGRO) advirtió que la derogación del Decreto 693-24, que los protegía ante las importaciones de este cereal, representa un impacto negativo para los cosecheros locales.
Solicitó al Gobierno explicar las medidas que implementará para proteger a los productores, el empleo rural y la seguridad alimentaria del país.
La organización recordó que el decreto establecía que las medidas contempladas mantendrían su vigencia hasta que el Consejo Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASSAN) recomendara lo contrario, a partir de un nuevo informe elaborado por su Secretaría Técnica. Por tal motivo, pidió que el Gobierno aclare si la derogación estuvo precedida por una recomendación y que sean hechos públicos los documentos y análisis que sirvieron de fundamento para adoptarla.
CONFENAGRO señaló que el sector arrocero está integrado por alrededor de 30 mil productores y genera más de 300 mil empleos directos e indirectos. Advirtió que cualquier modificación de las condiciones de importación debe evaluar sus posibles efectos sobre las fincas, factorías, cooperativas, transportistas y comunidades que dependen de esta actividad, así como sobre el abastecimiento y los precios al consumidor.
Sostuvo que las diferencias existentes entre República Dominicana y Estados Unidos en materia de escala productiva, tecnología, financiamiento y apoyo estatal hacen necesario adoptar medidas que permitan condiciones de competencia equitativas.

