SANTIAGO.- Luis “Pipe” Urueta regresó este lunes al país y se puso de inmediato el uniforme de las Águilas Cibaeñas, con una misión que no necesita explicación: buscar la corona que se le escapó la temporada pasada.
El dirigente colombiano hizo su primera aparición en la cueva aguilucha durante un partido de pretemporada celebrado en Bonao y comenzó así su segunda campaña consecutiva al frente del conjunto cibaeño.
Urueta viene de conducir a las Águilas al mejor récord de la serie regular de la pasada temporada, 32-17, actuación que le valió conquistar por tercera ocasión el premio al Mánager del Año.
Pero todo eso quedó atrás cuando llegó la hora de pelear por el campeonato.
“Primero, contento de estar aquí nuevamente. Hay un reto, una meta, que es la corona. El año pasado todos sabemos que nos quedamos cortos”, dijo Urueta al ser cuestionado sobre sus prioridades.
El capataz no estuvo físicamente durante las primeras semanas de preparación, pero aseguró que se mantuvo al tanto del trabajo del equipo mediante las transmisiones por YouTube.
Ahora comienza la parte que no puede hacer a distancia: evaluar personalmente a los jugadores y conocer las piezas nuevas que tendrá a su disposición.
“Han sido semanas en las que el cuerpo técnico me ha mantenido siempre al tanto. Ahora tocan dos semanas de mucha evaluación, ver a los jugadores nuevos que no he tenido la oportunidad de conocer en persona y saber con qué material contamos”, explicó.
Urueta tendrá poco tiempo para observar, comparar y tomar decisiones antes del inicio de la temporada. La meta está definida desde su llegada: convertir nuevamente a las Águilas en protagonistas, pero esta vez completar el trabajo con el campeonato.

