El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) comenzó a citar a ciudadanos haitianos para instalarles brazaletes electrónicos de rastreo mientras avanzan sus procesos de deportación.
La medida sigue a la resolución de la Corte Suprema que autorizó al gobierno federal a finalizar el Estatus de Protección Temporal (TPS).
Según la organización Haitian Bridge Alliance, cerca de 50 nacionales de Haití acudieron a una oficina de ICE en Springfield, Ohio, donde fueron detenidos, equipados con los dispositivos y liberados bajo condición de no alejarse a más de 75 millas de sus residencias para evitar activar alertas del sistema.
La expiración del programa afecta a cerca de 350.000 haitianos amparados por el TPS en Estados Unidos, de los cuales entre 12.000 y 15.000 residen en Springfield.
Reportes de medios locales indicaron que la agencia preparaba operativos de detención y vuelos de expulsión directa hacia Haití tras el fin de la cobertura del estatus especial.
Diversas organizaciones civiles y líderes comunitarios han solicitado la restitución del programa humanitario y la suspensión de las operaciones de ICE, señalando el impacto laboral en sectores de servicios, salud y construcción, así como las condiciones de inestabilidad política y violencia registradas en Haití.

