Por Tatis Zacarías
Partido, Dajabón, RD.- Su nombre de pila, Ramón Antonio Rivas (Mongo), de 92 años, que a su edad, luce bastante bien, su cuerpo con una movilidad envidiable, de caminar firme, y con mucha coherencia al emitir ideas y hablar con los demás, dice que su cuerpo está adaptado al trabajo, y si no lo hace, sencillamente no se siente bien.
Mongo, como le llaman en su natal, Partido, Dajabón, narra, que su papá era Bertilio Ramos y su madre Juana Rivas, quien dió a luz de él, en la comunidad de Chacuey, tuvo 18 hermanos, nueve de parte de su madre y 9 por parte de su papá, y se crió al lado de su madre en la comunidad de Sangre Linda, Partido.
Ramon Antonio Rivas, dijo que el destino le puso en su camino a la señora Maria Castillo, la conocio en la comunidad el Junco, y vivieron en Sangre Linda, donde procrearon nueve hijos, luego al pasar de los años se mudaron en el municipio cabecera, Partido, donde pudo ver crecer sus hijos.
Aprincipio de la decada de los años 1970, eran tiempo dificiles, afirma, que es mas facil ahora conseguir mil pesos, y no cien en aquellos tiempos.
La honradez es su norte, el timón, su guía, y respondiendo a la pregunta de como se hizo pàra criar nueve hijos en esos tiempos tan dificiles, respondió: «Yo duré veinte años y pico, quemando carbón para criar a mis hijos, yo pasé trabajo para criarlos, pero hoy en vez de yo darle a ellos, mejor me dan a mí», enfatizó.
Mongo, con el pasar del tiempo, y buscando la forma de dejar los trabajos pesados, se dedicó al arreglo y la construcción de sillas de madera, tiene un pequeño taller en el patio de su casa, y aún a sus 92 años, tiene clientes que no lo abandonan.
Los hombres como Ramón Antonio Rivas (Mongo), representan el ejemplo que siguieron jovenes que hoy tienen 50, 60, 65 años, que se acuñaron a la frase de que «el trabajo dignifica», y que la palabra y la honradez, es el sello que debemos tener en el trancurrir de los años, comos seres de bien en la sociedad, Dios bendiga por siempre a este hombre de trabajo..