Con los Marineros (22-24) que marchan penúltimos en el Oeste, Julio Rodríguez tiene razones para preocuparse, como sus bajos promedios de bateo (.204), OPS (.656) y OPS+ (85) y el elevado número de ponches (57), donde entrega outs en el 28.5% de los turnos.
A casi 3,500 kilómetros de distancia de Seattle otro tema puede distraer al Novato del Año de la Liga Americana en 2022.
Las cuentas bancarias de su padre, de igual nombre, fueron embargadas el pasado nueve de mayo por la demanda interpuesta en su contra por quien fuera el entrenador de J-Rod entre los siete y 13 años en su natal Loma de Cabrera, Dajabón.
Vidal Ulloa asegura que cedió a Rodríguez con 13 años al programa MB Academia de Baseball, en Santiago de los Caballeros, a cambio del 15% del bono de firma. Cuando se abrió el mercado internacional 2017-2018, los Marineros reclutaron a su hoy jardinero central por US$1,750,000.
Cuenta Ulloa a DL que cuando se comunicó con el padre de Rodríguez para requerir los US$262,500 que le correspondían lo refirió a una oficina en Santiago de los Caballeros, donde descubrió un contrato que daba cuenta habría cedido el 15% de un supuesto 30% que había acordado, pero que él asegura se trató de una usurpación de su firma.
De inmediato puso el caso en manos de abogados, una experiencia amarga que casi seis años después no arroja frutos.

