La mayoría de las escuelas y algunos comercios permanecieron cerrados este viernes en Puerto Príncipe, ciudad que también vivió una disminución del tráfico ante la incertidumbre por el término, este sábado, del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití y el posible vacío de poder.
Las autoridades han desplegado dispositivos de seguridad en los alrededores del Palacio Nacional, situado en la plaza Campo de Marte, y también cerca de la Villa D’accueil, sede del CPT, donde se ha convocado, para la mañana de este sábado, una ceremonia de fin de mandato del Consejo Presidencial de Transición.
Entre la población cunde la incertidumbre sobre lo que sucederá este 7 de febrero, fecha en la que se esperaba que tomaran posesión las autoridades electas en unos comicios generales que siguen retrasándose -ahora están programados para agosto- en un país sacudido por una crisis severa en prácticamente todos los órdenes.
Hasta este viernes, los actores principales haitianos no alcanzaban un acuerdo sobre la gobernanza del país, cuya capital está tomada en un 90 % por pandillas armadas.
La semana pasada, el CPT informó del inicio de un proceso para cambiar al actual primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, y sustituirlo por un primer ministro del Gobierno interino con un plazo máximo de 30 días, una propuesta rechazada por organismos internacionales y varios países, entre ellos Estados Unidos que, incluso, informó de la revocación de visados a dos consejeros, así como a sus familiares, por su presunta implicación con «pandillas y otras organizaciones criminales» en el país caribeño.
Refuerzos de seguridad
Esta misma semana, la Embajada de Estados Unidos en Haití informó de la llegada a Puerto Príncipe de tres barcos de la Marina de Guerra estadounidense, como parte de la Operación Lanza del Sur y para garantizar un Haití «más seguro y próspero».
El Consejo Presidencial de Transición no ha podido organizar elecciones en el país, ni tampoco ha logrado restablecer la seguridad pública, y el referéndum para la revisión de la Constitución del país ha quedado en el olvido. El restablecimiento del Estado de Derecho y la Justicia no han logrado materializarse.
La economía sigue empeorando en el país más deprimido de América, y Haití se encamina hacia una tercera ronda de transición tras el asesinato del presidente Jovenel Moise, en julio de 2021.

